Hospital Blua Sanitas Valdebebas

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Neuralgia Trigémino

¿Qué es la neuralgia del trigémino?

La neuralgia del trigémino forma parte del grupo de enfermedades raras o de baja prevalencia, aunque su presencia en la práctica clínica puede ser mayor de lo que muchas personas imaginan.

 

En la Unidad de Neurología del Hospital Valdebebas contamos con un equipo médico especializado en el diagnóstico y tratamiento de la neuralgia del trigémino.

 

Solicitar una valoración médica ante sospecha de un dolor facial permite resolver dudas, confirmar o descartar el diagnóstico y, en caso necesario, iniciar un tratamiento personalizado que ayude a convivir con las consecuencias de esta enfermedad.

Síntomas

La neuralgia del trigémino es una afección crónica que afecta al nervio trigémino, responsable de recibir las sensaciones en la cara y en la boca.

 

Se caracteriza por unos episodios muy agudos de dolor en distintas zonas del rostro, sin explicación aparente.

 

Quienes lo sufren, hablan de sensaciones como latigazos o descargas eléctricas en alguna zona de la cara (frente, mejilla o mandíbula); unas sensaciones que pueden surgir con algo tan cotidiano como rascarse la cara, masticar, afeitarse o lavarse el rostro.

 

Los episodios de dolor fuerte en la cara suelen durar apenas unos segundos pero son muy intensos, y en ocasiones se encadenan muchos latigazos, pudiendo repetirse muchas veces durante horas.  

 

Además, existe una categoría de pacientes diagnosticados con neuralgia trigémino de tipo 2 (atípica). En este caso, sufren este dolor algo más amortiguado, pero de manera constante, lo que genera una incomodidad incapacitante.

Posibles causas de esta afección

El diagnóstico está relacionado con un nervio trigémino que se ve dañado por diversas circunstancias. Esto provoca que deje de hacer su función de la manera adecuada y se generen los episodios de dolor.

 

Presión de los vasos sanguíneos: La causa más común de neuralgia del trigémino tiene que ver con una presión ejercida por una vena o una arteria sobre el nervio en la base del cerebro. Cuando esto ocurre, el nervio deja de ser funcional y el organismo responde con esos ataques de dolor agudos o constantes.

 

Causas secundarias: En la literatura médica se conoce como neuralgia del trigémino secundaria a todos aquellos diagnósticos que no se producen por la presión de los vasos, sino que definen la dolencia como efecto secundario o síntoma de otras enfermedades que provocan el mal funcionamiento del nervio.

 

En estos casos, se suelen dar escenarios como los siguientes:

  • Esclerosis múltiple
  • Enfermedades inflamatorias
  • Tumores cerebrales que contacten con el trigémino
  • Traumatismos o golpes en la cabeza

¿Cómo se diagnostica la neuralgia del trigémino?

El diagnóstico de neuralgia del trigémino es clínico, es decir, mediante la entrevista del paciente con el neurólogo, relatando el tipo de dolor que presenta. En ocasiones se puede desencadenar el dolor en la consulta.

 

A menudo, las descripciones de las molestias por parte del paciente bastan para que el equipo de neurología se ponga sobre la pista de este diagnóstico, especialmente si este refiere episodios agudos con intervalos libres de dolor en el nervio trigémino, así como algunos de los desencadenantes ya citados.

 

Más allá de eso, se pueden realizar ciertas pruebas de imagen que permiten determinar si el nervio trigémino está siendo comprimido por los vasos sanguíneos o bien se trata de otros diagnósticos secundarios. La prueba más habitual es la resonancia magnética de alto campo. 

Tratamiento

El objetivo es que el paciente reduzca en todo lo posible los episodios de dolor o, al menos, que estos no sean tan graves cuando suceden. Se suelen pautar medicaciones de mantenimiento durante semanas o meses para evitar los ataques de dolor.

 

En casos graves, los especialistas suelen proponer a los pacientes pasar por tratamientos quirúrgicos encaminados a reducir la presión de las venas o las arterias sobre el nervio trigémino:

  • Descompresión microvascular: durante la intervención, el neurocirujano localiza el punto de contacto entre el vaso y el nervio trigémino y separa ambas estructuras para aliviar la presión que desencadena el dolor.
  • Tratamiento percutáneo: intervención mínimamente invasiva que consiste en interrumpir las señales nerviosas que generan el dolor.
  • Radiocirugía: con el mismo objetivo, se aplica radiación a la raíz del nervio para que este no emita las señales que causan el dolor en el rostro del paciente.

Estas son algunas de las principales opciones de abordaje que pueden valorarse ante un posible diagnóstico de neuralgia del trigémino. Si presentas síntomas compatibles con esta dolencia, lo más recomendable es solicitar una cita en el Hospital de Valdebebas para que el equipo de especialistas pueda estudiar tu caso de forma individualizada, realizar las pruebas necesarias y determinar si realmente se trata de esta enfermedad.